Creatividad y Meditación 11 marzo, 2017 – Posted in: Sin categoría – Etiquetas: , , ,

La Creatividad es una actitud ante la vida, un acto poético ante la existencia. Tanto la Creatividad como la Meditación son estados creativos de la mente que se nutren de la misma fuente; ambas son agentes transformadores del carácter y de la conciencia que se compensan y enriquecen mutuamente.
Creatividad y Meditación
El Ser se manifiesta en una mente quieta, silenciosa y libre de ataduras. Es a través de la acción, que la Creatividad, al igual que la Meditación, facilita que aflore a nuestra conciencia la manifestación del Ser. Aquietar la mente es el acto de ir viendo pasar los pensamientos, recuerdos, ideas… sin pretender cambiar nada. Silenciarla, es no juzgar lo que vamos viendo, es no caer en la emoción por el apego a algo o a alguien, es no criticar ni juzgar nada, simplemente mirar, dejar pasar los pensamientos, dejar pasar las emociones y seguir ahí, con la atención puesta en ese movimiento.
Una mente silenciosa nos ayuda a crecer por dentro, nos invita a descubrir la armonía de la naturaleza y nos pone atentos y presentes. Al igual que la meditación, la creatividad surge de un movimiento interno que conduce hacia dentro y hacia arriba. Una manera de aquietar la mente, de serenar el flujo de pensamientos y poder entrar en la calma interna, es a través del dibujo y la pintura. De la misma manera que ciertas prácticas meditativas utilizan la repetición de unas palabras o frases (Simran o Mantra) para serenar la mente, y visualizan (Dhyan), la imagen de una deidad o del Maestro, la llama de una vela o un mandala para concentrarla, a la hora de dibujar o pintar influiremos directamente sobre la focalización y la concentración de la mente, si seguimos ciertas pautas de trabajo.Creativitat
Hay tres actitudes que favorecen la atención y la concentración que son: la voluntad, el interés y la atracción por lo que se hace, estos aspectos se consiguen de manera natural a través de la realización o pintura de un Mandala.
Mientras elaboramos o pintamos un Mandala, conseguimos de manera natural, cierta tranquilidad y bienestar internos, más difíciles de alcanzar con otras técnicas meditativas.
Mediante la atención, la mente y el cuerpo actúan juntos; esta atención mantenida genera claridad y habilidad vinculándonos con lo que estamos haciendo y manteniéndonos anclados al presente. A medida que la concentración es más profunda, más conectados estamos a nuestro subconsciente, lo cual puede traer mucha compresión a nuestra vida. Por eso se dice que cuando pintamos un Mandala abrimos las puertas de nuestro “Jardín del Alma” entrando en contacto con nuestro Ser, con el Espíritu Universal o con nuestra Sabiduría Interior. Este es otro de los motivos que hace interesante y atractivo el trabajo con los Mandalas como vía de meditación.

Tat Estrada
“Los Chakras – Mandalas de energía”