Anahata – Chakra del Corazón 27 mayo, 2017 – Posted in: Blog, Texto – Etiquetas: , , , ,

Chakra Anahata

El nombre en sánscrito Anahata significa “El no golpeado” “El sonido que se produce sin que dos cosas se toquen”. Se dice que el sonido primordial que no proviene de ningún roce es Anahata, también se refiere a la coexistencia del cuerpo y el espíritu.
El Chakra del Corazón es el cuarto de los centros energéticos de nuestro cuerpo, es el puente a través del cual nos movemos desde los centros de energía inferiores a los superiores, desde la esfera de las necesidades básicas al de las bendiciones.

Es el centro del amor, de la comprensión, de la capacidad de empatizar y de “sentir con”, sede de la compasión y del amor incondicional. Las cualidades fundamentales del Anahata son la paz, la unidad, la fraternidad, la solidaridad, la comunión, la plenitud, el gozo y la búsqueda de la armonía. Es a través de este centro que percibimos la belleza ya sea de la naturaleza, de las artes o de la propia vida. Desde el Chakra del Corazón las imágenes, las palabras y los sonidos se transforman en sentimientos.

Este centro de energía está relacionado con la aceptación amorosa de que todos los sentimientos y todas las manifestaciones de la vida han surgido originalmente de la añoranza de amor y son, en última instancia, la manifestación misma del Amor. La única fuente regidora de este Chakra es la capacidad de amar, de ser receptivo y de permitir que se produzca el amor siendo a través de este proceso que llegamos a percibir y sentir el valor sagrado de las cosas, por pequeñas y simples que éstas sean. Desde este centro nos conectamos con el amor divino, percibiendo todo lo que nos rodea como su manifestación.

La curación profunda proviene del Chakra del Corazón. Cuando este centro está cerrado, no podemos sentir, ni dar, ni recibir, lo cual hace que nos sintamos profundamente solos, aislados y separados, perdiendo el sentido de unidad y el sentido de la vida. Si ponemos impedimentos a la experiencia del amor en nuestra vida, ésta termina, sobre todo si no sentimos amor por nosotros mismos.
El Anahata nos remite a ser conscientes de quienes somos, de lo que somos y de que todo lo que hacemos es amor en sí.

Chakra del Corazón

El trabajo del Cuarto Chakra reside en entregarnos a la vida, confiando y permitiendo que ella nos guie. Si externamente no somos amados, aceptados, respetados y alimentados, podemos seguir avanzando pues nuestro crecimiento consiste en aprender a darnos aquello que el mundo no nos da.
El silencio, el contacto con la naturaleza, la buena compañía, disfrutar del arte en todas sus vertientes, todo aquello que nos levante el ánimo, que nos invite a vivir, a sentir y a disfrutar del momento, es alimento para este Chakra.
El Anahata nos enseña una lección fundamental y en ocasiones, difícil de asimilar, que es, que en realidad no hay un camino ascendente o descendente, si no que el camino es hacia el interior. La única inteligencia del corazón es recordar el amor.

Tat Estrada
“Los chakras, mandalas de energía”
#chakras #mandalas